WordCamp Argentina 2008: Primeras impresiones

El WordCamp Argentina es un evento admirable. Me permito el uso del presente, porque, recién terminada la segunda edición, creo que hay WordCamp para rato. O al menos “espíritu WordCamp”.

El hecho de que en un mismo lugar, compartiendo el espacio, el tiempo y la palabra, se hayan encontrado profesores de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, emprendedores, geeks de toda clase, profesionales de la publicidad, empleados corporativos, argentinos, extranjeros, bloggers -obvio- y hasta un joven chico, es en sí mismo todo un fenómeno. Costaría imaginarse a qué se juntan a hablar con sus notebooks más diversas -desde Apple a Lenovo-, sus remeras de Firefox u Opera, marcas, no-marcas, stickers, Linux, Microsoft, ¡Kodak! Costaría si no fuera porque ya sabemos de qué se trata. Y no es casual, el propio Matt Mullenweg se encargó de contarnos que él mismo, antes de revolucionar el mundo con WordPress, estaba estudiando Ciencias Políticas y Filosofía.

Fue Matt el que me dejó pensando un tiempo largo en todo lo que se puede crear con una idea poderosa, y más impactante por su contenido político-filosófico. (Algo me hizo clic cuando descubrí que en el paquete básico no hay plugins y que eso había generado un gigantesco semillero de una potencialidad inmensurable). Me acerqué a preguntarselo en persona.

Sí: no es casual que WordPress generara un fenómeno de tal magnitud. Creo que realmente hay un espíritu detrás de eso, un espíritu poderoso. Estabamos hablando de software libre en la mismísima casa de Redmond, que poco a poco se va contaminando por los procesos que le escaparon por tanto tiempo… asoman tímidamente los estándares, afloja la cacería contra el fantasma anarco-comunista de linux, apache y compañía.

Estabamos ahí hablando y escuchando con pasión sobre lo que está pasando, lo que pasó, lo que algunos creen y los que algunos otros creen que no, y esa pasión es poesía. Compartimos experiencias personales, experiencias comerciales, puntos de vista, emprendimientos nuevos, negocios, métricas, chicanas y comida.

Hay un espíritu y se resume en ese hecho fundacional de WordPress, que tiene que ver con su filosofía. Una plataforma que sienta bases profundamente poderosas, profundamente generadoras, profundamente transformadoras, profundamente creativas. Un sistema que abrió puertas que lo trascienden.

Hay un espíritu WordPress. Hay un espíritu WordCamp. Y hay espíritu para rato.

(Dolly) will never go away.

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