Prosumidores… ¿Existen?

  • Sharebar

“Prosumidores”, una linda palabra puesta de moda por tanto guruismo tecno-web. Admito haber sido presa de la seducción de esta idea. No es que sea un completo invento, pero tiene ciertas implicancias bastante engañosas, que quizás terminen cubriendo la parte más jugosa del análisis, para quedarse con la parte más superficial de las conclusiones.

Es que generalmente se habla de “prosumidores” como una nueva categoría, una nueva forma, una nueva etapa -un tanto utópica- en la que ya no hay dos polos separados ontológicamente como “producción” y “consumo”. En cambio, en la nueva era del prosumismo (?) las reglas del juego habrían cambiado hacia cierta democratización de la producción, y -¿se supone?- también del consumo.

En 1972, Marshall McLuhan y Barrington Nevitt sugirieron, en su libro Take Today (p. 4), que con la tecnología electrónica el consumidor podría llegar a ser un productor al mismo tiempo. ["Prosumidor" en Wikipedia]

A simple vista parece bastante claro. Ciertamente las tecnologías, y en este momento la web por sobre todas las demás, le acercaron al ciudadano común (término que obviamente no designa la maliciosamente tapada realidad mundial sobre pobreza) posibilidades infinitas para darle existencia material inmediata a sus producciones, siempre y cuando éste tenga ganas de hacerlo.

Pero entonces, “¿cuál es tu problema con esto?”, se preguntará Usted. Es que simplemente hay un craso error de óptica al hablar de prosumidores. El “consumo” y la “producción”, traspolados al mundo de los bienes simbólicos, son sólo instancias de análisis que nunca estuvieron separadas en la realidad, a pesar de lo que se creía. El término “prosumidor” es una herencia de las visiones lineales e “hipodérmicas” que creyeron durante años que un tal “receptor” aceptaba pasiva y transparentemente todo lo que se le decía. Es decir que el uso éste término, por su procedencia, parece confirmar que la historia se desarrolló efectivamente así: primero hubo consumidores dummies, y hoy, gracias a la tecnología, la cosa cambió. Pero hete aquí que el consumo siempre es producción, aunque no sea siempre una producción en los mismos términos. Todos reelaboramos y echamos a rodar nuevamente los bienes culturales que “consumimos”, o, en otras palabras, con los que entramos en contacto (o “en comunión”, o “en comunicación”).

¿Cuál es la trampa? Simplemente que las tecnologías no inventaron el “prosumo”, sino que dejaron traslucir algo que siempre estuvo ahí. Lo que hicieron fue responder con mejores herramientas a algo presente desde siempre en la historia humana. La invención del término “prosumidor” señala el descubrimiento teórico de algo que ya existía. La tecnología no inventó al prosumidor, sino que éste inventó (exigió) la tecnología.

Ahora, más arriba dije “darle existencia material inmediata a sus producciones” para separar los tantos, porque hoy podemos materializar con más facilidad y con un acabado muy similar al del “polo productor” tradicional. Retomo: siempre fuimos productores en tanto que única forma de consumo, pero hoy podemos escribirlo en un blog y circular de otra manera, es decir, darle una materialidad mucho más concreta e instantánea.

¿Estamos en un mundo mejor? ¿Más lindo? ¿Más justo? ¿Más democrático? Eso lo estuve explorando en Democratizaciones.

Para terminar: ¿cuál es la verdadera noticia del “prosumismo”? Que por primera vez en la historia, las corporaciones hacen negocio con lo que producen sus consumidores. Lo que se dice “un gol de media cancha”.


Posts Similares


  • http://twitter.com/juan_dopazo Juan

    No puede ser más acertado lo que señalás. Pero, teniendo en cuenta lo posts de Esteban en The Challenge sobre la falta de monetarización del sector, no creo que podamos asegurar todavía que las corporaciones estén haciendo dinero.

  • http://twitter.com/juan_dopazo Juan

    No puede ser más acertado lo que señalás. Pero, teniendo en cuenta lo posts de Esteban en The Challenge sobre la falta de monetarización del sector, no creo que podamos asegurar todavía que las corporaciones estén haciendo dinero.

  • Pingback: Week-Log.305 | Denken Über

  • rolandogarridoquiroz

    Esta forma bipolar (corporaciones & pobre gente) es un paradigma que intenta ver fenómenos nuevos con ojos gastados de idelogismo encapsulado y que transforma las ideas en discursos sin salida. Las grandes corporaciones siempre han hecho negocio con todo aquello que sea negociable, por tanto no estamos en presencia de ninguna “primera vez”. Ciudadanos de a pie hoy hacen negocios en redes sin que intervengan en el negocio las grandes corporaciones, de hecho, la idea de empresas de código abierto es incompatible con la idea de grandes corporaciones. Ciudadanos de a pie hacen cultura en y con redes de colaboradores sin que el Estado o las grandes corporaciones pongan dinero, ni mucho menos discursos hegemónicos. Esto si que es un fenómeno que independiente de su novedad existe y cambia el eje de las jerarquizadas relaciones sociales.