El LetMeGo Challenge desde adentro

He aquí una (larga) reseña sobre el LetMeGo I18N Challenge del que (yo: Hernán) participé.

Unas consideraciones previas

La experiencia del LetMeGo Challenge dio que hablar. Dio que hablar visto desde afuera, y me ha hecho hablar mucho, contando mis impresiones a todos los que se enteraron del proyecto. En ese sentido, el proceso de selección fue una gran movida de prensa. El ruido que hemos contribuido a generar alrededor de la web (y también en el mundo offline) fue una buena manera de darse a conocer y de generar expectativa.

La jugada fue astuta, en cierto modo innovadora, aunque también me sentí por algunos momentos en uno de esos reality shows, en los que a cada etapa van “echando gente de la casa“. Por mi personalidad, esa sensación un poco circense no me agradó mucho y como comunicador creo que inclusive pudo dañar la imagen que proyecta la empresa. Sin embargo, cabe aclarar que es esa la regla de la comunicación: al hablar tomás riesgos, y podés estar seguro de que siempre habrá alguien que se lleve una mala impresión (a menos que, de hecho, no hayas dicho o hecho nada muy comprometido, en cuyo caso también estarán los que piensen que sos un tibio).

Ya aclarado ese primer punto, debo destacar que el Challenge fue para mí en un riguroso e intensivo entrenamiento integral web. El proceso constó de 7 tests a atravesar, a razón de uno cada 24 horas, con reglas a seguir y un deadline claro: el momento en que recibías la prueba siguiente.

Las pruebas

Atravesamos terrenos muy diversos. Comenzamos con una traducción-copywriting directo sobre HTML, en un código que contenía una gran cantidad de errores y heterodoxias. Había mucho texto dentro de scripts y una regla estricta: la página debía validar contra W3C. La traducción era un caballo de troya. Personalmente me sentí como en mis tiempos de Producer en Lenovo: el deadline es inamovible,entonces hay que priorizar con un concepto progresivo; debe haber unidades autosuficientes que satisfagan la necesidad de negocio, en definitiva, hay que saber por dónde cortar y tener un plan escalonado. Así lo trabajé, pero como validar no era mi prioridad (en definitiva nos importaba traducir principalmente), tras evaluar los errores de código comencé por las traducciones para asegurarme de llegar al tiempo de entrega. Afortunadamente, más tarde pude obtener la invaluable ayuda de mi hermano de sangre, quien es un amante de la validación y logramos reducir significativamente los errores. Finalmente, revisé la versión final y corregí algunos elementos que habían sido alterados visualmente. Hasta aquí, nada que una persona acostumbrada a construir sitios web no hubiera hecho antes.

La ballena de Twitter

Así me sentí, siendo rescatado por los twitteros.

Luego tuvimos una prueba para ser leída entre líneas. Es la que todos vieron en Twitter. Creo que esta fue una gran forma de ver cómo lo hacíamos. Muchos se dejaron guiar exclusivamente por el árbol que tapaba el bosque. No se trataba sólo de llenar la cuenta de followers. Vi muchas cuentas suspendidas por comportamiento abusivo, observación que fue ayudada por la consigna un poco tramposa, que pedía hacerlas públicas en el post de Alexander. Fue una compleja prueba que cruzaba capital social, conocimiento de estrategias online y capacidad de respuesta a necesidades completamente “fuera del plan”. En mi caso, tenía un importante compromiso (inamovible) que me llevó a perder las horas más fecundas para esta actividad. Tuve que hacerlo a última hora de la noche y durante la mañana. Aun así estoy satisfecho con el resultado, evaluado desde mi perspectiva personal. Sé que otros competidores juntaron 3 o 4 veces más seguidores, pero mi campaña fue noble, y más importante aun: tenía influenciadores clave.

Para el miércoles, y con poco camino recorrido, se empezó a sentir el cansancio, más que nada pensando en lo que vendría. La prueba fue sobre Atención al Cliente. Tuvimos que contestar, en inglés y en español, 3 preguntas ficticias. La trampa de las tres eran la respuesta más probable: el error o desconocimiento del usuario. Esto tiene mucho sentido, no hay nada más difícil que ser cortés cuando se debe responder a alguien que se ha equivocado. Ya lo aprendí en mis tiempos de camarero. Hay que ser muy cordial y moverse con mucha cautela, cualquier comentario desacertado puede hacer saltar por los aires el humor del cliente. Nunca sabes cuándo estás tocando una fibra sensible. En este caso, el extra fue que, para responder correctamente, había que recorrer y aprender mucho de LetMeGo. Y también Googlear un poco. Afortunadamente, Alex escribe por todos lados, y mucho. ;)

El jueves nos tocó salir a analizar la estrategia SEO de la competencia. En esta instancia me di cuenta cuánto estabamos aprendiendo del negocio de LetMeGo. El Challenge es también una forma de capacitarnos para empezar a trabajar en la empresa. En cuanto a la estrategia de optimización para buscadores, aquí habrían de lucirse los especialistas. En lo personal, no conocía a la competencia. Tuve entonces que aprender primero quienes eran, y luego evaluarlos uno a uno, con el riesgo siempre de no haber descubierto al que verdaderamente tenía LA estrategia. No encontré nada que me pareciera 100% optimizado. Pero me sumergí en las prácticas de los competidores, aunque sólo fuera para descartarlas en mi cabeza, y escribí un reporte, que también me sirvió para ver mis capacidades en perspectiva.

El viernes el Challenge salió un poco del eje web para sumergirse en el management. Por la noche estuve con mi ex gerente y le conté: “tuve que escribir un anuncio ficticio para contratar un recurso”. Él me contestó que yo estaba haciendo todo lo que hacía en Lenovo. Es que, de hecho, yo me encargaba de redactar los avisos, y ambos entrevistabamos juntos a los futuros empleados de la empresa y discutíamos la incorporación. Obviamente, la contratación era fundamental para mí, ya que, como líder del equipo de producción, sería el principal beneficiario (o afectado) por la decisión. En resumen, además de pensar a este futuro recurso y, en consecuencia, redactar un aviso de empleo, también tuvimos que hacer la planificación de la compra de espacios en los portales especializados con un presupuesto limitado. En el caso de Argentina esto no fue un gran problema, ya que el sector está bastante concentrado, y es difícil ser creativo en esto. Sólo decidí excluir los portales demasiado enfocados a profesionales empresariales, por dos razones: 1) por el perfil del puesto y, 2) no me gustan mucho los perfiles empresariales. He estado en una gran corporación y conozco sus vicios.

El logo imaginario de Allá Voy

El sábado tuvimos que armar un blog, en la segunda prueba pública del desafío LetMeGo. Concretamente, consistió en crear y customizar una instalación en una plataforma a elección, y redactar una entrada (de la que surgió el cuerpo principal de este post). En mi caso instalé WordPress en uno de mis servidores y tematicé sobre la base del Mountain. Creé un simbólico logo a partir de una imagen de iStockphoto con reminiscencias viajeras y semánticamente emparentado con LetMeGo. Como sabrán, me gusta escribir, algo que me ha llevado a hacerlo en más de un blog en simultáneo, aunque actualmente mi mayor producción se encuentra en Redtacora (o sea, acá), que comparto con Esteban (¡vale aclarar una vez más!).

El domingo fue la última. Se trataba de un research: conseguir información sobre penetración de medios de pago en nuestros futuros mercados (paises hispanos del cono sur y España). Al principio pensé que sería algo dentro de todo conseguible. Mi sorpresa fue tomando forma a lo largo del día, cuando fui descubriendo que había muy poca información, y por sobre todo, con los siguientes defectos: de años diversos, poco sistematizada, sin una operacionalización consistente de “penetración” necesaria para comparar y leer los datos. Por lo tanto, ya avanzada la medianoche, tuve que tomar una decisión sobre cómo hacer el informe. Me costó mucho, pero simplemente me limité a señalar la imposibilidad de reportar información fidedigna sobre el caso (a riesgo de parecer una salida fácil para esquivar la prueba).

Las entrevistas

Aún después de revisar las pruebas, Alexander y Leonardo no habían podido separar a los tres candidatos elegidos. En los siguientes diez días, los que habíamos superado la etapa anterior, pasamos a entrevistarnos con ambos, pero por separado. Cada uno de ellos tomó las entrevistas sin cruzar información ni charlar al respecto, para evitar influenciarse mutuamente al respecto. Tengo entendido que cada uno hizo su propia evaluación. Las entrevistas fueron como cualquiera puede imaginar: con preguntas sobre la persona, algunas más informales, otras más profesionales. Algunas se convirtieron en nuevas y pequeñas misiones a ser reportadas, con lo cual también en esta etapa tuve que investigar y armar algunos informes. En estas charlas vía video-llamadas por Skype, hubo mucho de Role Playing Game, esto es, preguntas del estilo “si estuvieras en tal situación qué harías”. Son bien interesantes porque te toman por sorpresa y realmente respondes con honestidad y tus conocimientos actuales.

Conclusiones

Como pudo verse, hemos atravesado un complejo mix de competencias para evaluar nuestras… competencias. El mayor mérito de los tests fue el carácter de ser abiertos. En todos ellos, esto ha permitido ver la manera en que cada uno se salía del libreto, la manera en que cada uno llenó un hueco en blanco. Como especialista en comunicación, he estudiado las llamadas “entrevistas en profundidad”, dónde lo importante es que el entrevistador no encierre las respuestas de antemano. Esta premisa metodológica es la única que permite que emerja la persona que realmente tenemos en frente, y hay mucho de eso en lo que hemos visto aquí.

Por otra parte, con el correr de los días entendí que no se trataba sólo de un conjunto de pruebas, sino que el hecho de encadenarlas unas tras otra, cambiar de tema y resolver en ciclos de 24 horas constituía toda una gran prueba de resistencia en sí misma. También se estaba testeando nuestro temperamento.

Finalmente los organizadores anunciaron a los seleccionados, entre los cuales me cuento, algo que fue un motivo de gran sorpresa y alegría después de tan cansador periplo. En cuanto a los demás competidores, cada uno se ha quedado con un entrenamiento intensivo que podrá poner en práctica en cualquier momento. Y eso es lo que todos los participantes nos llevamos. Por mi parte (y la de los otros 5 seleccionados), ya estoy pensando en los desafíos que vienen. Durante los próximos meses voy a tener que ser un todo-terreno y trabajar contra reloj si quiero finalmente quedarme dentro de LetMeGo. Cuando termine este camino, quede o no, lo que más deseo es llegar conforme con lo recorrido. Lo que es seguro es que, quede o no, me habré llevado un inmenso aprendizaje de esta aventura. Allá voy.

  • http://redtacora.com.ar/2010/08/y-asi-nacio-alojameya-letmego-en-espanol.html Y así nació AlojameYa (LetMeGo en español) | redtácora

    [...] el fracaso de este servicio. Para los asiduos lectores, esto es parte del LetMeGo Challenge del que hablamos anteriormente, lo que me ha mantenido ocupado durante los últimos meses, y que explica también que me sintiera [...]

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