Canon Digital: Sesión en senadores y reflexiones

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Ayer por la tarde se “trató” en comisión el proyecto de ley del Senador Pichetto que plantea instaurar un gravamen sobre varios insumos y productos digitales sospechados de ser utilizados para copiar material protegido por las leyes de propiedad intelectual.

Fue una sesión bastante vergonzante, que careció de voces disidentes y con las asociaciones de autores y artistas dando el presente o exigiendo ser parte de la tajada. Entre varias frases poco felices se destacan una de Galletini, el titular de DAC,Esto no es un impuesto, es un resarcimiento” y un par de Marrale, secretario de SAGAI, “probablemente no sea un sistema perfecto pero es lo suficientemente justo” y “el impuesto recae solo sobre las fabricantes e importadoras“(*).

Quedaron expuestos varios puntos flacos en las argumentaciones, que denotan o bien una profunda ignorancia o una falta total de ética:

  • El impuesto no afecta a los consumidores porque se cobra a los importadores o fabricantes.
  • Se está privando a los autores y artistas de su medio de vida
  • El que prima es el derecho de los autores e interpretes

El primer punto es, directamente, una obviedad. Si bien la Dra. Liliana Negre de Alonso dijo que “no debería encarecer los productos” esto es, simplemente, una mentira o producto de la ignorancia(**). Los fabricantes e importadores no van a absorber el impacto del impuesto, (que en algunos casos llega ¡¡al 75%!!) y eso se va a trasladar a los consumidores.

En cuanto al viejo argumento de los artistas que pasan hambre, hay varias cosas:

  1. El cine nacional se financia con fondos del INCAA. Ya todos estamos pagando “las obras” aún antes de que las creen
  2. Los actores viven: en TV de la publicidad y en teatro de la venta de entradas. En cine se les paga con los impuestos del punto 1.
  3. En el caso de la música los reales afectados son las discográficas, no los músicos.
  4. El real problema es que no se ha modernizado el ciclo comercial de la cultura, en gran parte gracias a la intervención anti-cíclica de los lobbies de las discográficas, productoras y distribuidoras.

El tercer punto es otra contradicción. Ningún derecho es más derecho que otro. Ni el de nadie. No porque los autores y artistas tengan “derecho a cobrar” se debe avasallar el derecho de otros ciudadanos (menos visibles, claro está). Como dirían los americanos: 2 wrongs don’t make one right. (Dos errores no hacen un acierto).

Cabe aclarar que el tratamiento general del proyecto fue hecho a puertas cerradas y solo los últimos 15 minutos (la parte protocolar donde las entidades dieron el presente) fueron públicos.

Es un proyecto planteado para beneficiar a el establishment del copyright y como medida populista para caer simpático a ciertas personalidades.

La cantidad de argumentos en contra y falacias planteadas por lo que hoy se va a votar en la cámara alta es enorme. Aquí una breve lista.

  1. Es un impuesto. No importa como lo quieran disfrazar el costo lo van a pagar los consumidores y el propio estado -cuando compre insumos para, por ejemplo, las escuelas-.
  2. Es una medida que atenta directamente contra la inclusión digital (por el encarecimiento de precios).
  3. La mayor parte de lo recaudado irá a manos de conglomerados extranjeros, otra contradicción, el texto del proyecto dice apuntar al fomento de la cultura local.
  4. El proyecto se basa en la presunción de la utilización de la tecnología para reproducción y copia de material protegido por la propiedad intelectual. Este es un fundamento errado (e inconstitucional).
  5. Atenta directamente contra los artistas independientes, como bien se explica en Zona Indie.
  6. El reparto de los fondos estará a cargo de algunas organizaciones que nuclean a autores e interpretes. La forma en que harán ese reparto es, cuanto menos, oscura.
  7. Es una medida que atrasa.
  8. Es una medida que ha sido probada y ha fracasado, como expone Via Libre (ver punto 2 de la carta).
  9. Viola el derecho a la privacidad.
  10. El Artículo 5 abre la puerta a que el ejecutivo pueda establecer gravámenes a cuanto insumo o tecnología le parezca adecuado sin intervención del legislativo.
  11. Es una medida que no puede más que fomentar la piratería (economía 101) como comenté ayer.

Si tienen adiciones a esta lista pueden dejarlas en los comentarios y las agrego a poteriori.

Cómo siempre pasa en la argentina, dentro de 40 años, cuando las leyes de propiedad intelectual se hayan transformado en algo lógico, vamos a seguir pagando este impuesto.

De manera realista y dado lo demagógico de la medida es poco probable que no se apruebe. Pero hay que movilizarse y actuar. Aún si se aprueba hay muchos recursos para resistirla.


(*) Las frases no fueron tomadas de la versión taquigráfica sino de las notas generadas por el autor durante la sesión
(**) No se que podemos pretender de una legisladora que ganara notoriedad nacional por oponerse a la ley de matrimonio igualitario.

 

 

About Esteban Panzeri Glas

Descripción

  • http://marianorusso.com.ar Mariano Russo

    Yo tuve el “desagrado” de trabajar en el Senado de la Nación Argentina. Y lo único que puedo aportar a este post es que los senadores y todos sus asesores, viven en un presente paralelo donde les puedo asegurar, hay desconocimiento absoluto sobre el tema.

    Mi afirmación absoluta se basa en que el 98% de los asesores que “trabajan” para los Senadores son abogados. No hay ingenieros, arquitectos, médicos, sociólogos, filósofos, etc. Es más, trabajan al igual que en la justicia, en formato hoja oficio/legal (formato en desuso por el mundo), consumen papel en cantidades industriales y la inmensa mayoría jamás asistió a cursos de actualización profesional ni especialización en un determinado tema.

    La falta de idoneidad sobre el impacto social que genera la tecnología, les es completamente ajeno a la realidad en la que estas personas viven. Porque justamente están dentro de la idea las instituciones con formas de administración burocrática. Una concepción administrativa completamente anacrónica.

    Comenzando con este desfasaje social, hay que agregarle el disparate del sistema político y jurídico en la que está construida la República Argentina.

    Los senadores, son personas de otro tiempo que resisten a la idea del paso del tiempo. Son en términos matemáticos, un número periódico que podría graficarse como en una curva que asciende y luego se mantiene perpetua.

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