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Macartismo: La práctica políticamente motivada de realizar acusaciones de traición, deshonestidad o traición sin guardar respeto por las evidencias.
Ayer, en Argentina se realizó un anuncio de quita de subsidios a servicios (luz, gas, agua), iniciando por los sectores geográficos más pudientes. Una medida que considero sana. Las políticas de subsidios, de existir, deben tener un objetivo y temporalidad claros, de lo contrario no hacen más que distorsionar las economías.
Dentro del anuncio y subsiguiente conferencia me llamó particularmente la atención la referencia de los ministros a que “con los datos de la AFIP (el fisco de Argentina) y la ANSES (seguridad social del Estado) pueden determinar quién puede y quién no pagar los subsidios” y que cuentan con “cada vez más información acerca de los ciudadanos“. Sumado a esto, habrá un “padrón” on-line en el que todos podrán consultar (y denunciar) quién recibe subsidios.
En un país en el que la cultura tributaria no podría tildarse de “ejemplar” cierto control del Estado pareciera, haciendo una lectura simplista, una buena idea. Argumentos en contra de esto deberán quedar para otra oportunidad.
Los anuncios siguen la misma línea de aquellos hechos un par de semanas atrás que fuerzan a los ciudadanos argentinos a recibir la bendición del fisco para comprar una X cantidad de moneda extranjera.
Este tipo de medidas despiertan una serie de alarmas.
Por una parte está la necesidad de un Estado de inmiscuirse en cada aspecto de la vida de sus ciudadanos. Hay un Macarthismo implícito en esas actitudes que denota una desconfianza sistemática por parte del Estado para con sus ciudadanos. Casi como si los considerara enemigos y no parte.
Por otro lado se evidencia la asimetría de poder y de información. En cuanto a economía se trata, el Estado sabe todo de mí. En contrapartida, y como ya critiqué recientemente, esta gestión del Estado Nacional argentino se caracteriza por ocultar y manipular datos.
Tiene mucho más derecho el ciudadano a pedir información de su gobierno y Estado que el Estado a violar un derecho humano como el de la privacidad (por más altruistas que sean esas intenciones).
Siguiendo la tónica de la serie de anuncios económicos que se han dado recientemente, sabemos que se acaban subsidios, pero nadie del gobierno da real cuenta del estado de las cuentas de la Nación. Vemos pasar el hacha sin saber por qué.
Este remoto país del sur de América aparenta ir, una vez más, a contramano: mientras que mundialmente se exige mayor transparencia y “cuentas claras” a los gobernantes ,acá los gobernantes deciden hurgar en la vida de los ciudadanos ocultando lo más que pueden.
Este es un informe especial de nuestros enviados en la República Macartista Argentina.
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