Google+ triunfará.
¿ Vos no lo usás? Yo tampoco. Y son múltiples las cifras que dan cuenta del escaso enganche de los usuarios. Pero eso no importa, Google+ triunfará de todas maneras. A pesar de todo, tiene el éxito garantizado porque:
- Google está decidido a llevar la integración a fondo (aunque a sus usuarios les moleste)
- Esa integración te convierte en un usuario activo de Plus aún cuando nunca ingreses al sitio por su url
¿Los directivos de Google están viendo el futuro o tienen un capricho tan grande que son capaces de distorsionar todo para ver un éxito dónde probablemente habría un fracaso? Creo que la respuesta está en esto último. Y por eso, con la misma vara que criticamos el frictionless de Facebook debemos criticar esta red social ready made que ha reunido (y reúne constantemente) montones de contenido generado por el usuario en distintas plataformas para que su entrada sea más envaselinada.
No me extrañaría que en el futuro todos los servicios de Google pasen a ser «aplicaciones» de su plataforma social. Esta subordinación forzada parece una simple cuestión semántica. Pero a la postre, es la única manera de dotar de sentido las métricas que avalen su vigencia. Los usuarios de Google+ serán la sumatoria de los usuarios únicos de todos sus servicios. Y este número será exhibido como un trofeo de caza para conformidad de los directivos (y para burla de los adversarios).
Google+ triunfará. ¿Destronará a Facebook? Ni por asomo. ¿Este triunfo le generará nuevos ingresos? No estoy seguro. A menos que la empresa finalmente termine pareciéndose a sus adversarios al convertirse en un almacén de humo. Pero, como es sabido, para su suerte, compradores de humo sobran.
En definitiva, lo que está sucediendo es una especie de kirchnerismización de Google. La omnipresencia de Google sobre la red es tan vasta que son capaces de jugar a los semidioses e intentar modificar toda la estructura que ayudaron a crear para que se parezca a lo que ahora quieren obtener. A imagen y semejanza de la intervención del INDEC (cuya invención como método, de todos modos, sería errado atribuirle al kirchnerismo), Google está intentando martillarnos una realidad ficticia, forzada para parecerse al canon que quisieran ver como el emergente natural. Pero eso no está sucediendo. Por eso acudimos a un fracaso disfrazado de triunfo.
Con el tiempo, la verdadera incógnita que se develará es la siguiente: ¿el éxito irrefutable de los productos precedentes de Google terminará transfiriéndole su PageRank a Plus, o bien la insistencia en la estrategia de imposición de Google+ marcará el punto de inflexión en el que los usuarios dejen de usar esos productos anteriores como consecuencia de esta contaminación indeseada?
Es una apuesta arriesgada. Quizás al final, Plus termine siendo el más grande menos de Google.
