¡Falacias!

¡Falacias!

Twitter. Twitter y Política. Twitter, política y periodismo.

¿Qué pasa cuando un personaje como Lanata, otrora referente de la independencia periodística, mete las narices en un tema que no maneja como twitter? El real eje de la discusión se corre.

La principal crítica planteada por Jorge Lanata es que se use “el dinero de los impuestos para pagar 400 cuentas falsas en twitter“.

Mientras tanto, del otro lado, en twitter se discutía si la cantidad de usuarios en la red eran 400.000 –lo dicho en Periodismo Para Todos–, un millón o 5 millones.

Vamos a pasar cosas en limpio:

  • La práctica de falsear movimientos populares para que parezcan naturales no es nueva. No es exclusiva de las redes sociales. En Twitter (o Facebook) la práctica de generar perfiles falsos es muy prolífica; no solo es potestad de políticos sino también de empresas.
  • Las redes sociales no son la panacea ni tampoco la peor escoria. Solo son un reflejo parcial de un cierto segmento de la población.
  • Hay buenos usos y buenas prácticas. Buenos usos de malas prácticas. Malos usos de buenas prácticas. Malos usos de malas prácticas.(*)

¿Hay Falsos twitteros K? Si. La pregunta entonces es: que es lo verdaderamente relevante de este hecho.

El efecto que pueden causar 400 cuentas de twitter (bastante pobremente administradas) es un tanto discutible. Más allá de la discusión de si pueden las cuentas fakes generar trending topics o lo-que-sea, hay que entender como funciona  la psique colectiva.

La identificación y la pertenencia son dos componentes muy fuertes del ser social humano. Para un gran segmento de la población, parte del impulso para expresar o terminar de convencerse con una idea o ideología es sentirse identificado o perteneciente a un grupo.

Gran parte de la función de las cuentas falsas es esa. Dar la impresión de. De multitud, de cohesión, de grupo. Es el efecto restaruant vacío: un lugar puede tener la mejor comida al mejor precio, pero si desde la ventana no se ve gente sentada, es poco probable que entremos. No entender eso es no conocer el ABC de los principios publicitarios/promocionales.

¿Que es réproba la práctica? ¡Claro! pero que pretendemos de gente que ha hecho del INDEC lo que es.

De hecho el trabajo de Astroturfing de los falsos twitteros (y bloggers) K es bastante pobre. Se puede hacer un trabajo mucho mejor de creación y gestión de cuentas falsas. Hay algunas agencias / consultores que hacen trabajos impecables en ese sentido, prácticamente indistinguibles de cuentas reales. Y no cuestan una vida.

Lo que realmente refleja la necesidad de plantar cuentas falsas de esa manera es una profunda derrota de las ideas: la razón por la que  el Kirchnerismo u otros (De Narvaez, De la Sota, etc.)  recurren a estás prácticas es porque muchas de sus ideas no caminan sin muletas de este tipo.

El resto es anecdótico.

Notas al pie:

Me pregunto en qué estadística concreta se basa Mariano Feuer (@foier) para decir (muy sospechosamente levantaron la nota en Info News. Una copia de la misma está disponible acá):

Lo que les duele es que la mayoría de las personas en twitter a las que les interesa la política son kirchneristas, y eso es una realidad

Uno de los mejores análisis que leí fue el de Diego Rottman (@diegorottman), aunque no coincido con su planteo de lo que faltó:

Es real que existe una red de tuiteros oficialistas, pero para que la nota fuera realmente equilibrada, también debería haber mostrado las redes de tuiteros de otros partidos y políticos opositores

¿Por qué? Acaso si un medio denuncia un hecho de corrupción de la gestión “A”, tiene que buscar uno en la gestión “B” para ‘equilibrar’?

(*) Para nada es referencia a esto.